La investigación ha mostrado que las personas aprenden mejor cuando se comprometen activamente en explorar, experimentar y expresarse, y no solamente cuando reciben información pasivamente.
Cada vez más y más escuelas se están enfocando en aprender-haciendo, involucrando activamente a los estudiantes.
Cuando a la gente le interesa su trabajo está dispuesta a hacerlo con más esfuerzo y por más tiempo, y en el proceso, aprende más. Los miembros escogen cuándo vienen, cuándo se retiran, en qué proyectos trabajan y con quién lo hacen.
Los Clubes Digitales deben proveer mucho apoyo y estructura para que los y las jóvenes puedan identificar sus intereses, los puedan convertir en proyectos y aprendan de la experiencia.
El Club fomenta el crecimiento de una comunidad de aprendizaje, en la que los niños y jóvenes de diferentes edades puedan compartir ideas y trabajar juntos en proyectos, con el apoyo de promotores adultos. Las comunidades surgen de acuerdo a los intereses y habilidades de cada integrante.
En los “Clubes Digitales”, los y las jóvenes son tratados con confianza y respeto, y se espera de ellos y ellas que traten a los demás de la misma manera. En muchos contextos, los jóvenes se muestran reticentes a probar sus ideas nuevas, por miedo a ser juzgados o ridiculizados.