martes, 1 de abril de 2008

Principios Rectores

La investigación ha mostrado que las personas aprenden mejor cuando se comprometen activamente en explorar, experimentar y expresarse, y no solamente cuando reciben información pasivamente.

Cada vez más y más escuelas se están enfocando en aprender-haciendo, involucrando activamente a los estudiantes.



Cuando los miembros diseñan sus propias ilustraciones, animaciones, robots o composiciones musicales, aprenden destrezas técnicas al tiempo que además aprenden sobre diseño e invención: cómo conceptualizar un proyecto, cómo hacer uso de los materiales disponibles, cómo perseverar y encontrar alternativas cuando se presentan problemas y cómo ver un proyecto a través de los ojos de los otros.



Cuando a la gente le interesa su trabajo está dispuesta a hacerlo con más esfuerzo y por más tiempo, y en el proceso, aprende más. Los miembros escogen cuándo vienen, cuándo se retiran, en qué proyectos trabajan y con quién lo hacen.

Los Clubes Digitales deben proveer mucho apoyo y estructura para que los y las jóvenes puedan identificar sus intereses, los puedan convertir en proyectos y aprendan de la experiencia.

Cuando a la gente trabaja con personas de distintas edades, origen, género, antecedentes, ganan nuevas perspectivas para entender el mundo y entenderse o visualizarse a sí mismos.

El Club fomenta el crecimiento de una comunidad de aprendizaje, en la que los niños y jóvenes de diferentes edades puedan compartir ideas y trabajar juntos en proyectos, con el apoyo de promotores adultos. Las comunidades surgen de acuerdo a los intereses y habilidades de cada integrante.



Las comunidades florecen solamente si se construyen sobre una base de respeto y confianza sobre la cual las personas respeten las ideas, opiniones y valores de los demás.

En los “Clubes Digitales”, los y las jóvenes son tratados con confianza y respeto, y se espera de ellos y ellas que traten a los demás de la misma manera. En muchos contextos, los jóvenes se muestran reticentes a probar sus ideas nuevas, por miedo a ser juzgados o ridiculizados.